¿Qué es realmente La Semana Santa?

¿Qué es realmente La Semana Santa?

1200 675 Martha Pine

Todo cristiano sabe que La Semana Santa,  o también llamada Semana Mayor, es un periodo de ocho días que comienza con el Domingo de Ramos, día en el que se recuerda la entrada de Jesús a Jerusalén, y finaliza con el Domingo de Resurrección.

También es de conocimiento para nosotros los creyentes que dentro de esta semana nos encontramos con días muy significativos como el Jueves, Viernes y Sábado Santos. Que el Jueves Santo es el día en el que se abre el Triduo Pascual. Que el  Viernes Santo es el capítulo más triste, ya que se recuerda el día de la muerte de Jesucristo. Y finalmente, que el Sábado Santo es un día de silencio y reflexión profunda sobre la pasión de Cristo,  lo que da paso a la alegría del Domingo de Resurrección.

Pero como católica, la Semana Santa en mi opinión es una etapa de reflexión pura, así como de oración, sobre la vida de Jesús y todo lo que Él hizo por nosotros. Por esta razón, desde hace muchos años llevo la costumbre de asistir a diversas actividades como misas, procesiones y vigilias durante este tiempo, las que me hacen experimentar una vivencia más cercana para recordar la vida de nuestro Señor.

Sin embargo, para mí, vivir la Semana Santa va más allá de escuchar la homilía del Padre en la misa del Domingo de Ramos, o de asistir a una procesión.  Pienso que la Semana Santa es un tiempo de encontrarse con uno mismo, es una excelente manera para autoevaluarnos, para ver nuestras acciones y cómo estas afectan lo que está a nuestro alrededor.  ¿Qué tan buena hija, amiga o esposa estoy siendo? ¿Qué actitudes debo cambiar? ¿O cuáles debo mantener? ¿Estoy ayudando realmente al prójimo? ¿Verdaderamente practico y reflejo lo que profeso? Es una etapa para preguntarnos de qué estamos hechos: si de rencores, envidias y odio, o, de alegría, solidaridad y amor.

Si comenzamos a vivir la Semana Mayor como una fase de reconciliación con los que nos rodean, si comenzamos a sentir todo ese amor que Jesús tanto quería para nosotros y darlo a los demás en cada acción que realicemos, en cada frase que salga de nuestra boca, en cada labor diaria, lograremos experimentar esta época de una manera totalmente diferente. Por más obstáculos que se nos presenten, no debe faltar nunca el perdón, la nobleza y la humildad en nuestro camino. De esta manera, nuestros corazones estarán siempre como si cada semana de nuestras vidas fuera La Semana Santa.

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